Delfos
Y…
Las horas son tan largas esperando confirmar lo que ya sé.
Y me sacan de mi error de creer saber, y me vuelvo a revolcar en la infructuosa mansedumbre de la psiquis ajena por respeto ajeno. Verdades, valor, y coraje.
Es ahora que sé, el segundo hecho eterno en que no desearía saber lo que vana decirme mañana.
Si solo una persona, supiera decir a tiempo, si supiera decir más a allá de lo que teme que se le desvanezca como necesidad más adelante. Esperar…
Si solo esta soledad de minutos de reloj que son más eternas que las horas de feliz desfrute, si una vez lo que parece fuera cierto e tiempo suficiente para demostrar que lo es.
Y a veces así, como le hallo ahora, es preferible anestesiarme en el sopor de dormitar en las fantasías de esa parte de mi ser que ansia esa cosa que es u.t.o.p.i.a. con cada una de sus letras y significaciones.
¿Habré equivocado la metodología al pedir que en vez de realizar mi utopía, que me guíen en la forma de olvidarme de ella?
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